En medio de una tormenta en alta mar, los compañeros de Pirrón se encontraban llenos de ansiedad y preocupación. Sin embargo, Pirrón se mostraba tranquilo e imperturbable. Su calma era tan sorprendente que señaló a un cerdito que estaba en el bote, tranquilamente disfrutando de su comida. Según él, era correcto que una persona sabia estuviera en un estado de serenidad en momentos como ese. Esta actitud de Pirrón se relaciona con un concepto conocido como «ataraxia».
¿Qué es la ataraxia?
En el estoicismo, «ataraxia» se refiere a un estado de ánimo en el cual logramos un equilibrio emocional. Alcanzar este estado implica disminuir la intensidad de nuestras pasiones y deseos, y fortalecer nuestra mente frente a la adversidad. Podríamos decir que la ataraxia es sinónimo de imperturbabilidad.
Es importante destacar que la ataraxia no es un objetivo en sí mismo, sino más bien un resultado de los objetivos del estoicismo. El estoicismo promueve la búsqueda de la virtud, que implica ser sabio, justo, valiente y templado. Ser maestro de nosotros mismos y cómo interpretamos la realidad.
El estoicismo y la naturaleza humana
El estoicismo, fundado por Zenón de Citio, sostiene que encontrar la virtud es vivir de acuerdo con la naturaleza. Según esta filosofía, los seres humanos somos racionales por naturaleza y nuestra mente refleja el orden racional del universo. En consecuencia, ser racionales implica dominar las pasiones que pueden apoderarse de nosotros.
Los estoicos utilizaban el término «pasiones» para referirse a emociones comunes como la ira, el miedo, el deseo y la alegría excesiva. Según su enfoque, debemos entender que los eventos están fuera de nuestro control, pero nuestra respuesta a ellos está bajo nuestro control. Si no nos damos cuenta de esto, nuestra racionalidad puede desaparecer y nos someteremos a emociones negativas.
Aquellos que logran controlar sus emociones con la razón se encuentran en un estado de apatheia, que literalmente significa «sin pasiones». Sin embargo, este estado tranquilo de ataraxia surge como resultado de este control emocional. Los estoicos veían la ataraxia como un estado mental que resulta de practicar la virtud.
La ataraxia en la vida cotidiana
La historia de Pirrón y su cerdo en el barco es relevante incluso en la actualidad. Hoy más que nunca, somos conscientes de que la humanidad en su conjunto está pasando por una tormenta en este planeta. En muchas ocasiones, las cosas no salen como queremos, pero bien haríamos en mantener la serenidad como el cerdo ignorante.
La idea es dominar nuestras mentes, incluso cuando el mundo que nos rodea es caótico. Al hacerlo, podemos lograr vidas más felices para nosotros y para aquellos que nos rodean. Aunque no se trata de ser ignorantes, sino más bien de ser conscientes y saber cómo manejar nuestras emociones.
En conclusión, la ataraxia es un concepto que tiene mucho que enseñarnos. Al buscar la virtud, ser dueños de nuestras mentes y adoptar una actitud serena ante los desafíos de la vida, podemos lograr una mayor tranquilidad emocional. La ataraxia no es un mero estado de apatía, sino una manera de vivir en armonía con nuestra naturaleza racional y encontrar la paz en medio de la tormenta.