Influencia del estoicismo en la actitud ante la queja
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¿Por qué quejarse es inútil?
Influenciada por el estoicismo, la gran poeta Maya Ángel escribió: «Si no te gusta algo, cámbialo. Si no puedes cambiarlo, cambia tu actitud.» No te quejes, quejarse es fácil. Es tan natural para nosotros como respirar. Quejarse es describir algo, un evento, una experiencia, una persona, negativamente, sin ninguna indicación de los próximos pasos o planes para solucionar el problema. Requiere poco pensamiento y cero acción. Ya sea que maldiga al gobierno, a la conexión WiFi lenta, a las autoridades o al tráfico, cualquiera puede encontrar algo de lo que quejarse. Pero, ¿de qué le ha servido a nadie quejarse a largo plazo?
Agitar el puño hacia el cielo y descargar nuestras frustraciones puede sentirse liberador en el momento, pero alguna vez ha cambiado nuestras circunstancias para mejor, ha resuelto nuestros problemas o nos ha hecho más felices? Estoy dispuesto a apostar que la respuesta es no.
El enfoque estoico
Entonces, ¿cómo debemos responder a los eventos y a las personas que nos tientan a expresar nuestras frustraciones? En este vídeo, vamos a ver qué es lo que dicen los estoicos al respecto.
Según Epicteto, todo lo que sucede es soportable o no. Solo hay una manera de alcanzar la felicidad: dejar de preocuparnos por cosas que están más allá de nuestro poder o de nuestra voluntad. Si buscas en los diccionarios, una de las definiciones de estoico que te puedes encontrar es «una persona que acepta lo que sucede sin quejarse ni mostrar emoción». Esa es una simplificación extrema, pero los estoicos escribieron mucho sobre quejarse, porque para ellos era un gesto excepcionalmente fútil e inútil.
¿Cómo lidiar con la frustración sin quejarse?
Entonces, ¿cómo podemos lidiar con las situaciones que nos frustran sin quejarnos?
- Céntrate en lo que puedes influir: Epicteto aconsejó centrarse en lo que podemos influir en lugar de preocuparnos por lo que está fuera de nuestro control.
- Aguanta o actúa: Según Marco Aurelio, «todo lo que sucede es soportable o no». Si es soportable, entonces aguanta y deja de quejarte. Si es insoportable, entonces deja de quejarte y busca soluciones.
- Mira hacia adentro: Marco Aurelio escribió «no te quejes, no te metas en los asuntos de los demás. Mira hacia adentro, no hacia afuera». Cuando te ves tentado a quejarte, recuerda cuando tú mismo has actuado de una manera parecida. Los estoicos no tienen tiempo para quejarse de los demás, porque tienen mucho que mejorar en casa.
Al hacer la distinción entre lo que está bajo nuestro control y lo que está fuera de nuestro control, vemos rápidamente que solo nuestras propias decisiones, acciones, palabras y pensamientos merecen nuestra atención. Todo lo demás es asunto de todos los demás.
Cambia tu enfoque y practica la gratitud
Para liberarte de la queja, concéntrate en ti mismo. Como escribió Marco Aurelio en sus Meditaciones: «Cuando te despiertes por la mañana, dime a ti mismo: las personas con las que trato hoy serán entrometidas, ingratas, arrogantes, deshonestas, celosas y oscas. Ninguno de ellos puede lastimarme». No pierdas tu tiempo pensando en otras personas, te impedirá hacer algo útil.
Dejar de quejarse implica cambiar nuestro enfoque y practicar la gratitud. Cuando tengas ganas de quejarte, da un paso atrás y obtén una vista completa. No te centres solo en lo negativo. Haz una lista de todas las cosas dignas de agradecer. No te quejes por el comportamiento frustrante de alguien, agradece que tú no actúas de esa manera.
En resumen, para dejar de quejarte, empieza a actuar hoy. No gastes más tiempo argumentando acerca de lo que debe ser un buen hombre, sé uno. La filosofía estoica nos invita a solucionar nuestros problemas en lugar de quejarnos de los demás. Deja de posponer tus responsabilidades y comienza a hacer un cambio real hoy.
Recuerda, el estoicismo es una filosofía definida por la acción, no por las palabras. Solucionar nuestros problemas, no quejarnos de los demás. ¡Muchas gracias por leer!