Epicteto: Estrategias Estoicas para Convertirte en Quien Quieres Ser
Índice
Introducción
Epicteto, un antiguo esclavo y filósofo, dijo: «¿Cuánto tiempo vas a esperar antes de exigir lo mejor para ti mismo?». En el fondo, todos sabemos que podemos hacer más y ser mejores. De hecho, la mayor parte del remordimiento proviene de saber que podríamos haber manejado una situación particular mejor de lo que lo hicimos. Nos enfadamos con nuestros hijos por algo mínimo y luego nos atormentamos con la culpa durante días. Tenemos una fecha límite para un proyecto en la escuela y lo posponemos hasta que no tenemos más remedio que pasar toda la noche sintiendo nada más que ansiedad. Nada de esto es nuevo. Los humanos hemos estado postergando las cosas que necesitamos hacer, obsesionándonos con cosas que están fuera de nuestro control y cediendo a emociones contraproducentes durante literalmente miles de años.
Las 7 estrategias estoicas
En esta época del año, muchos de nosotros también tendemos a volvernos más reflexivos. Empezamos a pensar en cómo empezó el año, dónde estamos ahora y cuánto hemos cambiado. Reflexionamos sobre lo que podríamos haber hecho mejor, cómo tratamos a los demás y las cosas que dejamos sin hacer. Debido a esto, nos marcamos nuevos propósitos para el año que viene. Sin embargo, cumplir esos propósitos no siempre es fácil. Es por eso que hoy quiero compartir contigo siete estrategias estoicas que pueden ayudarnos a convertirnos en quienes queremos ser el próximo año, sin importar de dónde vengamos o cuáles sean nuestras circunstancias.
Número Uno: Acepta los Obstáculos
El impedimento para la acción hace avanzar a la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino, como dijo Marco Aurelio. El determinante más importante de nuestros destinos radica en la forma en que reaccionamos ante lo que nos sucede, no en las cosas mismas. Piensa en las personas que más admiras: ¿son las que han superado tremendas dificultades? ¿Son las que han permitido que las hagan mejores y más fuertes? Cada vez que suceda algo malo, no dejes que tu primer instinto sea eludirlo. Toma esto como una oportunidad para aprender y sacar lo mejor de ti mismo. Cuanta más dificultad superes, más fuerte te volverás. Como dijo Séneca, «no hay nadie más desgraciado que el hombre que nunca ha sido desgraciado, porque nunca ha tenido el poder de probarse a sí mismo».
Número Dos: Protege tu Tiempo
No es que tengamos poco tiempo de vida, sino que desperdiciamos mucho, como dijo Séneca. Una de las peores cosas de no cumplir con nuestros propósitos es el arrepentimiento que se acumula a medida que pasan los años. Llegamos al final de nuestras vidas y nos damos cuenta de cuánto tiempo hemos desperdiciado. Esto nos lleva a comprometernos a cambiar, pero a menudo cedemos al curso de acción más fácil a la primera señal de dificultad. Hacer el mejor uso de tu tiempo significa recordar lo que está bajo tu control y actuar en consecuencia. Significa no dejar sin hacer nada de lo que hay que hacer. Al hacer esto, podemos llegar al final de nuestras vidas descansando satisfechos y no llenos de remordimientos, sino agradecidos por todas las oportunidades que aprovechamos.
Número Tres: Actúa Virtuosamente
La superación personal es una práctica constante. La oportunidad de practicar está en todas partes, y no vale la pena desperdiciar estas oportunidades. Practicar la sabiduría, el coraje, la templanza y la justicia nos acerca cada vez más a nuestra mejor versión. Practicar estas virtudes con regularidad es la forma más segura de superación personal y de convertirnos en nuestro yo ideal. Así que asegúrate de mantener estas virtudes al frente de tu mente cada vez que la vida se ponga un poco difícil o cuando tus propósitos se pongan a prueba el próximo año.
Número Cuatro: Encuentra Héroes a los que Emular
Inspírate en las personas que más admiras y adopta sus características como propias. No hay nada falso en esto. Todos llevamos las semillas de la grandeza dentro de nosotros, pero necesitamos una imagen como punto de enfoque para que puedan brotar. Como dijo Marco Aurelio, «date tiempo para aprender algo nuevo y bueno, y deja de dar vueltas». Al buscar ser como las personas que usamos como ejemplos positivos en nuestras vidas, nosotros mismos nos convertimos en ejemplos positivos para los demás. Y te aseguro que el mundo siempre necesitará más ejemplos positivos.
Número Cinco: Lee tan a Menudo Como Puedas
El conocimiento es una herramienta poderosa para la superación personal. Aprender de las experiencias y los conocimientos de los demás puede ahorrarnos muchos errores en el camino. En un mundo donde el acceso al conocimiento está al alcance de nuestra mano, no hay excusa para no aprovecharlo. Lee tantos libros como puedas, incluso si solo tienes cinco minutos al día. Y recuerda, el conocimiento no tiene valor si no se pone en práctica.
Número Seis: Practica lo que Lees
El estoicismo no es solo teoría. Es una filosofía práctica que se enfoca en mejorar todas las facetas de nuestras vidas. No basta con leer sobre el estoicismo, debemos aplicarlo en nuestra propia vida. Practicar la templanza, la fortaleza y la gratitud nos hará más fuertes y capaces de superar las pruebas futuras. Como dijo Epicteto, «no te conformes con el mero aprendizaje, suma la práctica y el entrenamiento». Solo practicando lo que leemos podemos convertirnos en nuestra mejor versión.
Número Siete: Practica el Perdón
No vivas apegado al pasado. El perdón es una práctica constante en nuestras vidas. Si no perdonamos a quienes nos han hecho daño, corremos el riesgo de teñir nuestras interacciones futuras con cicatrices del pasado. Del mismo modo, si no nos perdonamos a nosotros mismos, nos impedimos avanzar y convertirnos en lo mejor de nosotros mismos. Perdonar es dejar ir y solo al hacerlo podemos encontrar la paz interior y convertirnos en nuestra mejor versión.
En conclusión, estas siete estrategias estoicas nos pueden ayudar a todos a convertirnos en quienes queremos ser el próximo año. Al aceptar los obstáculos, proteger nuestro tiempo, actuar virtuosamente, emular a héroes inspiradores, leer tan a menudo como podamos, practicar lo que leemos y practicar el perdón, estamos dando pasos concretos hacia la superación personal y la realización de nuestros propósitos. Recuerda que el cambio no sucede de la noche a la mañana, pero con disciplina y persistencia, podemos alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. ¡Ánimo y adelante!