Hola y bienvenidos a Concepto Estoico!

Hoy quiero compartir con vosotros una experiencia muy personal: cómo el estoicismo me ayudó a superar la depresión. La depresión es una enfermedad mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por un estado de ánimo bajo, falta de interés por las cosas que antes nos gustaban, sentimientos de culpa, tristeza, vacío o desesperanza, dificultad para dormir o concentrarse, pérdida o aumento del apetito y pensamientos suicidas.

Yo sufrí de depresión durante varios años, fue una época muy dura en la que me sentía solo, sin sentido ni propósito en la vida. No tenía ganas de hacer nada ni de relacionarme con nadie. Me pasaba los días encerrado en mi habitación, llorando o durmiendo. Pensaba que nada valía la pena y que nadie me quería ni me entendía.

No sé exactamente qué fue lo que desencadenó mi depresión, quizás fue una combinación de factores: estrés laboral, problemas familiares, rupturas sentimentales. Lo cierto es que no encontraba ninguna salida ni solución a mi situación.

El descubrimiento del estoicismo

Un día, buscando en internet información sobre cómo salir de la depresión, me encontré con un artículo sobre el estoicismo. Esta filosofía de ética personal se basa en puntos de vista sobre el mundo, donde los estoicos creían que todo alrededor operaba según una ley de causa y efecto, resultando en una estructura racional del universo. Pensaban que no podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor, pero sí podemos controlar lo que pensamos sobre estos eventos. Su doctrina filosófica estaba basada en el dominio y control de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida.

Me llamó mucho la atención esta forma de ver las cosas, me pareció muy lógica y sensata. Decidí investigar más sobre el estoicismo y leer algunos libros de sus principales representantes: Séneca, Epicteto y Marco Aurelio. A medida que iba leyendo sus obras, iba descubriendo conceptos e ideas que me hacían reflexionar sobre mi propia vida y mis problemas.

Los conceptos clave que me ayudaron

Algunos de los conceptos que más me ayudaron fueron:

  1. La virtud: consiste en vivir conforme a la naturaleza humana, que es racional y social. Implica actuar con sabiduría, justicia, fortaleza y templanza en todas las circunstancias.
  2. La indiferencia: los estoicos distinguen entre las cosas que dependen de nosotros y las cosas que no dependen de nosotros. Debemos enfocarnos solo en las cosas que dependen de nosotros, ya que son las únicas sobre las que tenemos algún control. Las cosas que no dependen de nosotros, debemos aceptarlas como vienen, sin aferrarnos ni rechazarlas, ya que son indiferentes desde el punto de vista moral.
  3. La Providencia: los estoicos creen que el universo es un organismo vivo con un alma racional. Todo lo que sucede en el mundo tiene una razón de ser y forma parte de un plan superior. Por eso, hay que aceptar el destino como una manifestación de la voluntad y adaptarse a él con resignación.
  4. La ataraxia: los estoicos buscan alcanzar la ataraxia, que es un estado de tranquilidad mental y emocional basado en la ausencia de pasiones perturbadoras. Las pasiones son emociones irracionales que nos hacen sufrir innecesariamente. Hay que sustituir las pasiones por las emociones racionales, que son aquellas que están de acuerdo con la naturaleza y la razón.

Estos conceptos me hicieron ver las cosas desde otra perspectiva. Me di cuenta de que gran parte de mi sufrimiento se debía a mis propios juicios erróneos sobre la realidad. Estaba demasiado apegado a cosas externas que no dependían de mí y que no me hacían feliz. Estaba dejando que mis emociones negativas me dominaran y me impidieran actuar con virtud.

Poniendo en práctica el estoicismo

Decidí poner en práctica algunas técnicas del estoicismo para cambiar mi forma de pensar y sentir:

  • La reformulación: consiste en cambiar el modo en que interpretamos los hechos para darles un sentido más positivo o constructivo.
  • La visualización negativa: consiste en imaginar escenarios peores al actual para valorar lo que tenemos y estar preparados para lo que pueda venir.
  • El examen diario: consiste en hacer una revisión al final del día de nuestras acciones, pensamientos y emociones para evaluar nuestro progreso hacia la virtud.
  • La meditación: consiste en practicar ejercicios de respiración, atención plena y reflexión sobre temas filosóficos o éticos para calmar nuestra mente, clarificar nuestras ideas y fortalecer nuestra voluntad.

Estas técnicas me fueron muy útiles para superar mi depresión. No fue fácil ni rápido, pero poco a poco fui notando cambios en mi estado de ánimo, en mi autoestima y en mi actitud ante la vida. Empecé a sentirme más tranquilo, más seguro y más feliz.

No quiero decir con esto que el estoicismo sea una solución mágica ni una terapia infalible. Cada persona es diferente y tiene sus propias circunstancias y necesidades. Tampoco quiero decir que el estoicismo sea incompatible con otras formas de ayuda profesional o personal. Lo único que quiero decir es que el estoicismo me funcionó a mí, y quizás pueda funcionarte a ti también.

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¡Muchas gracias por tu atención y recuerda vivir conforme a la naturaleza, actuar con virtud y ser feliz! ¡Hasta la próxima!

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